Las habilidades sociales ayudan al niño a relacionarse de forma adecuada con los demás. Se desarrollan principalmente a través del juego, las actividades en grupo y la convivencia diaria.

En este proceso, el niño aprende a compartir, respetar turnos, escuchar y colaborar. Estas habilidades son fundamentales para su vida escolar y social.

El adulto tiene un papel clave, ya que guía estas interacciones y refuerza los comportamientos positivos.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 16:21