La tecnología puede ser una gran ayuda en el aprendizaje cuando se usa con intención y objetivos claros.

Permite reforzar contenidos, hacer la información más interesante y ayudar a desarrollar habilidades digitales básicas. Sin embargo, es importante usarla con moderación y siempre bajo la supervisión de un adulto.

También es clave no dejar de lado las actividades con interacción real, ya que la tecnología no debe reemplazar el juego ni la convivencia con otros.

Última modificación: jueves, 23 de abril de 2026, 16:41