Las técnicas de estimulación ayudan a desarrollar distintas habilidades del niño a través de actividades sencillas y prácticas.

Estas actividades deben ser entretenidas, variadas y repetirse con el tiempo para que el niño aprenda mejor. Lo más importante es que participe activamente y disfrute el proceso.

  • Actividades sensoriales: tocar, escuchar y explorar colores

  • Actividades motoras: juegos que impliquen moverse, coordinar y mantener el equilibrio

  • Actividades de lenguaje: leer cuentos, cantar y conversar

  • Actividades sociales: jugar con otros niños e interactuar

La constancia y el acompañamiento con cariño son claves para lograr buenos resultados.

Última modificación: jueves, 23 de abril de 2026, 16:39