La estimulación temprana busca desarrollar las habilidades del niño desde sus primeros años, aprovechando su gran capacidad de aprender.

No consiste en adelantar contenidos, sino en brindar experiencias acordes a su edad y etapa de desarrollo. Debe aplicarse de forma respetuosa, dinámica y constante.

Además, es fundamental que se realice en un ambiente afectivo, ya que el vínculo emocional influye directamente en el aprendizaje.

  • Debe ser gradual y adaptarse al desarrollo

  • Debe respetar el ritmo de cada niño

  • Debe centrarse en el juego y la interacción

Última modificación: jueves, 23 de abril de 2026, 15:33