La planificación permite estructurar el proceso de enseñanza de forma ordenada y comprensible. No consiste en realizar actividades al azar, sino en organizarlas con una intención clara.

Una planificación adecuada contempla objetivos, recursos, tiempos y formas de evaluación. Además, toma en cuenta los intereses de los niños para fomentar su motivación.

De esta manera, se logra un aprendizaje coherente, gradual y ajustado a las necesidades del grupo.

Última modificación: jueves, 23 de abril de 2026, 17:36