El aprendizaje significativo se produce cuando el niño logra relacionar lo nuevo con lo que ya conoce, lo que facilita la comprensión y retención de la información.

Por su parte, el aprendizaje activo implica que el niño participe directamente en el proceso, experimentando, manipulando y reflexionando sobre lo que hace. Esto fortalece su autonomía y su capacidad de aprender por sí mismo.

Ambos enfoques permiten que el aprendizaje sea más dinámico, evitando la memorización mecánica y promoviendo la comprensión real.

Last modified: Wednesday, 22 April 2026, 6:11 PM