El desarrollo psicomotor se refiere a la adquisición de habilidades que permiten al niño controlar su cuerpo y sus movimientos. Este proceso es esencial para la interacción con el entorno y el desarrollo de la autonomía.

La motricidad gruesa involucra movimientos amplios del cuerpo, como caminar, correr o mantener el equilibrio. Por otro lado, la motricidad fina se relaciona con movimientos más precisos que requieren coordinación, como escribir, dibujar o manipular objetos pequeños.

Ambas habilidades se desarrollan de manera progresiva y están estrechamente relacionadas con el desarrollo cognitivo y emocional del niño.

Last modified: Thursday, 23 April 2026, 3:16 PM