El pensamiento se desarrolla cuando el niño tiene la oportunidad de participar, explorar y reflexionar sobre lo que aprende.

Actividades como hacer preguntas abiertas, resolver problemas, jugar, experimentar y comparar situaciones ayudan a fortalecer su capacidad de análisis. También es importante fomentar la curiosidad y permitir que el niño se equivoque como parte del aprendizaje.

De esta manera, se promueve un pensamiento crítico y creativo.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 18:47