La seguridad en el entorno educativo es fundamental para proteger al niño, quien por su curiosidad tiende a explorar sin medir riesgos. Por ello, es necesario identificar posibles peligros como objetos inadecuados o espacios inseguros, manteniendo una supervisión constante que permita prevenir accidentes.

Al mismo tiempo, la seguridad no debe limitar la exploración, sino gestionarla adecuadamente. El objetivo es ofrecer un ambiente seguro donde el niño pueda aprender, incorporando también normas básicas de autocuidado y prevención.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 17:31