Durante la infancia, el cerebro se desarrolla de manera acelerada, creando conexiones neuronales que se fortalecen con la experiencia. Cada interacción, juego o aprendizaje contribuye a este proceso.

Un entorno adecuado, con estímulos positivos, seguridad y afecto, favorece el desarrollo cerebral. Por el contrario, la falta de estimulación puede limitar el desarrollo de ciertas capacidades.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 18:43