El desarrollo infantil se organiza en dimensiones que ayudan a comprender mejor al niño:

  • Dimensión física: crecimiento, salud y movimiento. Incluye el desarrollo del cuerpo, la coordinación y habilidades como caminar, correr o manipular objetos. También está relacionada con hábitos como la alimentación, el descanso y la actividad física.
  • Dimensión cognitiva: pensamiento, memoria, atención y aprendizaje. Permite al niño comprender su entorno, resolver problemas y desarrollar habilidades como analizar, recordar y tomar decisiones.
  • Dimensión emocional: capacidad de reconocer y expresar emociones. Influye en la autoestima, el control emocional y la forma en que el niño reacciona ante distintas situaciones.
  • Dimensión social: relaciones con otras personas. Incluye habilidades como compartir, cooperar, respetar normas y establecer vínculos con otros niños y adultos.
  • Dimensión comunicativa: lenguaje verbal y no verbal. Permite expresar ideas, emociones y necesidades, así como comprender a los demás a través del habla, gestos y expresiones.
Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 18:09