La atención integral implica abordar el desarrollo infantil de manera global, no fragmentada. Esto significa que las actividades deben considerar simultáneamente aspectos cognitivos, emocionales, sociales y físicos.

En la práctica, esto se logra mediante metodologías activas como el aprendizaje basado en el juego, proyectos o experiencias sensoriales. Estas estrategias permiten que el niño aprenda haciendo, explorando e interactuando.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 16:19