El desarrollo infantil se divide en etapas que permiten identificar las habilidades esperadas según la edad y orientar el acompañamiento adecuado.

0 a 2 años (Primera infancia temprana): Durante este periodo, el aprendizaje se apoya en la exploración sensorial y el movimiento. El niño establece vínculos afectivos con sus cuidadores, reconoce voces familiares y comienza a desplazarse mediante el gateo y los primeros pasos. Es una fase esencial para construir seguridad emocional.

3 a 5 años (Educación inicial): El lenguaje se expande con rapidez y surge el juego simbólico, donde el niño imagina y representa situaciones. Se incrementa la interacción con otros niños y se interiorizan normas básicas de convivencia.

6 a 12 años (Niñez media): Se consolidan el pensamiento lógico, la memoria y la capacidad para resolver problemas. El niño alcanza mayor independencia y desarrolla relaciones sociales más complejas, fortaleciendo su autonomía y sentido de responsabilidad.

Última modificación: miércoles, 22 de abril de 2026, 18:09